Estas jóvenes rusas ponen sus cuerpos a trabajar para conseguir fama y fortuna

Hoy llueve en San Petersburgo así que nos quedamos refugiados en un bar, pronto aparece una preciosidad que dice llamarse Marina y aprovechando que estamos ahí le explicamos el cuento de que somos agentes de modelos y que si esto y lo otro, todo falso claro. La cuestión es que conseguimos venderle el cuento y convencerla de que se venga con nosotros. Una vez en nuestro cuartel le explicamos de que va el cuento realmente y la verdad es que la chica parece encantada con la idea, así que se desnuda y nos enseña su precioso tetamen y casi sin preguntar se mete la polla de nuestro agente en la boca y le hace una mamada para luego ponerse a cuatro patas y dejar que se la follen bien follada hasta llevarse una buena ración de esperma para su coño.